Me opongo al proceso de desafuero que se le está siguiendo a Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Sin embargo, el oponerme a su desafuero no quiere decir que yo lo apoye en sus pretensiones para ser candidato a la Presidencia de la República, o que yo desee que sea Presidente de la República. Antes de que te escandalices, permíteme explicar mi postura.
Considero que el proceso de desafuero que se le está siguiendo a AMLO está sustentado en criterios políticos y no en criterios jurídicos. Estoy convencido de que los promotores del desafuero a AMLO no están interesados en castigar el supuesto desacato cometido por AMLO en el caso del predio El Encino (de veras creo que la “defensa de la legalidad” es lo ultimo que les interesa a estas personas), sino que están interesados en detenerlo en su carrera hacia la presidencia de la República. Muchos amigos míos han cuestionado mi postura diciendo “Ah! entonces apoyas a López Obrador, verdad? Quieres que sea Presidente de México?”. Y de veras creo que ese no es el punto, aunque si me permiten decirlo, no estoy convencido de que AMLO sea el Presidente que México necesita.
Si alguien desea que AMLO no sea Presidente de México, deberá de hacer una de dos cosas (o las dos al mismo tiempo):
- Votar en contra de AMLO en el momento electoral respectivo, y
- Convencer con argumentos a otras personas, que AMLO no debería de ser Presidente
En suma: deberá manifestarlo con las herramientas que la democracia nos provee: el voto y el debate. Pero no debe de descalificar el otro mediante argucias legaloides (y el proceso de desafuero es una argucia legaloide).
El siguiente dialogo se ha producido muchas veces en fechas recientes:
- Pues ya van a desaforar a López Hablador – me dicen en una reunión, buscando provocar puntillosamente el deporte nacional de despotricar a diestra y siniestra.
- Pues es una lástima y una pena – replico yo, resoplando y anticipando la larga discusión que se avecina.
- ¿Qué te pasa? ¿A poco quieres que López Obrador sea Presidente de México? Pero si ese cuate está loco! No ves que es un populista? No le conviene a México!
- Pues tal vez no le convenga a México, pero de ser así, hay que vencerlo en las urnas, y no metiéndolo al bote por un “desacato”
Etc., etc…
Observa que de esta discusión que acabo de ejemplificar, se desprende que “
desafuero” equivale a salvar a la patria de la llegada de un populista a la Presidencia. Desaforar a AMLO es preservar a México de un loco… pero en ningún momento he escuchado que alguien me diga: “
hay que desaforarlo para investigarlo, pues todo parece indicar que desobedeció una orden judicial, y si se le halla culpable de esa desobediencia, que legalmente se conoce como desacato, pues hay que castigarlo”. No señores: esto no es lo que se escucha, verdad? La racionalidad es algo que está en desuso últimamente, verdad? Y dicho sea de paso: si lo que se busca es castigar las desobediencias para que nadie quede impune, ¿qué diablos pasó con los casos siguientes (por poner unos ejemplos)?:
- El caso de las toallas de $4,500 pesos y Carlos Rojas. No hubo “desafuero”.
- Qué hay de los sonados casos de tráfico de influencias en los que se mencionan a Martita y a sus hijos? No fueron “desaforados”, verdad?
- Y que hubo del escándalo de tráfico de influencias de Guido Belsasso? No lo “desaforaron”, verdad?
- Y que hay con Estrada Cajigal? Lo están “desaforando” ya?
- Hubo algun desafuero en el caso de Los Amigos de Fox?
- A alguien lo desaforaron con el caso del Pemexgate?
- Le sigo o “ahí muere”?
Recuerdo que se le atribuye a Benito Juárez la frase que dice: “
a mis amigos, la ley y la gracia; a mis enemigos, la ley”.
Me queda claro que si López Obrador ha logrado ascender tanto en las encuestas de opinión, la emoción que esto provoca en sus adversarios políticos es de terror puro. Y aunado a los terrores vienen los errores. Han concluido que lo que hay que hacer es desaforar a AMLO, a fin de interrumpirle el vuelo hacia la candidatura a la presidencia.
Podemos discutir todo lo que queramos acerca de si es la persona idónea para ser Presidente de México; podemos discutir todo lo necesario sobre si nos gusta o no nos gusta López Obrador para Presidente; estoy abierto a discutir si es un loco o no, si es peligroso o no, maniaco compulsivo. Lo que quieran. Pero lo que creo que no se vale es que se le aplique la ley a manera para sacarlo de la jugada…
Y luego vamos a llenarnos la boca diciendo que somos demócratas.