Por Jose Luis Romero
8 diciembre 2005 18:43
Hace 25 años yo tocaba guitarra con mis amigos y cantábamos rock; eran días felices en que todo era posible. En un disco de acetato se encerraba el significado de las cosas. Una mañana supe que había sido asesinado John Lennon, pero nadie se dió cuenta que el planeta había dejado de girar por un instante. En cierta forma, fué mi mentor; aprendí mi segundo idioma con él. Lennon tenía una forma diferente de amar I don't like you / but I love you y una forma diferente de ver las cosas God is a concept / by which we measure our pain. Aprendí cosas, tuve sueños, caí y me volví a levantar y en las bocinas de la casa escuchaba the dream is over. Comprendí que a cada caída era posible levantarse just like starting over (de Heberto Castillo le aprendí lo mismo, pero de otra forma: sabía comenzar de nuevo). De los Fab Four lo preferí a él y me identifiqué con él. Aun al día de hoy, mi iPod huele a Lennon a diez metros de distancia. Ya no tengo el Double Fantasy en acetato que me regaló mi papá, ni tampoco la guitarra con la que cantaba yo All you need is love, pero mi inglés conserva ciertas estructuras que apendí escuchando Strawberry Fields Forever. La mortalidad también es un accidente de la genialidad, y nos recuerda la naturaleza perenne de nuestras acciones, pero no de nuestras obras. Hace 25 años me dijeron "John Lennon fué asesinado", y desde entonces tu y todos nosotros tuvimos que aprender a vivir sin él.
Sea el primero en calificar este post
- Currently 0/5 Stars.
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
Tags: