No cabe duda de que el
iPhone ha cambiado notablemente la percepción que tenemos de un teléfono celular.
Steve Jobs logró una vez más crear un producto tentador, atractivo, redondo: un objeto de deseo.
Wired (mi revista favorita) ha publicado
un artículo donde se revelan los detalles en la manera en la que este producto fué concebido, diseñado (una inversión cercana a los $150 millones de dólares) y creado. A pesar de la desastrosa salida inicial con el
Motorola ROKR ("
es este el teléfono del futuro?"), Apple logró recuperarse y ahora el iPhone marca nuevos estándares para los carriers y para la industria de las comunicaciones inalámbricas. Bueno, me refiero a los carriers al menos en Estados Unidos, porque en México Telcel y sus políticas comerciales son una amenaza mayor que
Osama Bin Laden...